atravessa esta paisagem o meu sonho dum porto infinito...

lunes 6 de julio de 2009

la torre de babel (1563) - peter bruegel (el viejo)

ningún imperio se construye sobre bases fijas (¿qué otra cosa indicaría la piedra no trabajada de la parte inferior frente a la construcción bien ejecutada de arriba?); la imagen se dispara hacia el coliseo pero también hacia el futuro: el Reichstag... ¿un sepulcro para los tiranos del mundo?
[hacer click en imagen para agrandarla]

recomiendo la lectura de Morirás lejos (1967) del escritor mexicano José Emilio Pacheco.

martes 23 de diciembre de 2008

derrota

La literatura se parece mucho a las peleas de los samuráis, pero un samurái no pelea contra un samurái: pelea contra un monstruo. Generalmente sabe, además, que va a ser derrotado. Tener el valor, sabiendo previamente que vas a ser derrotado, y salir a pelear: eso es la literatura.
Roberto Bolaño

miércoles 22 de octubre de 2008

max ernst

Max Ernst, "Of This Men Shall Know Nothing", (1923), The Tate Gallery, Londres.
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¿lecturas posibles? o correspondencias, analogías, divagues, delirios, extravíos...

jueves 2 de octubre de 2008

sin título

Vuelvo a la (mi) calle desconocida después de un tremendo accidente que tuve con el auto. Como se puede ver, estoy viva (e ilesa), pero cuesta desprenderse de lo traumático, de ciertas imágenes que vuelven una y otra vez y que me golpean con su insistencia. En otro momento, si puedo, lo cuento pormenorizadamente. Gracias por los emails y las muestras de preocupación.
ema d. finzi

It's hard for me to stay silent when I keep hearing that peace is only attainable through war. And there's nothing more scary than watching ignorance in action. T.S.

lunes 26 de mayo de 2008

ojo

El ojo blindado que me has regalado me mira mal, me mira mal.
Sumo

sábado 24 de mayo de 2008

primo levi

Me disgustó profundamente la serie Holocausto, le dijo Levi a Hety Schmitt-Maas. Es superficial y falta a la verdad; carece de toda explicación histórica sobre las raíces de la barbaridad nazi y el antisemitismo. Y el personaje de Frau Inga Weiss --protagonizado por Meryl Streep-- es decididamente estúpido. Por otro lado, el film ha conseguido su objetivo tanto aquí [Italia] como en Alemania. La gente en los colectivos habla sobre la serie, y también en las escuelas, lo cual en sí mismo es bueno; sin embargo, resulta triste pensar que para alcanzar al hombre de la calle, la historia tenga que ser simplificada y resumida hasta tal punto.
A Life. Primo Levi de Ian Thomson (2003)
(mi traducción. e.f.)

viernes 9 de mayo de 2008

sin título

Como un tendal de papel picado voy anotando palabras en una hoja amarilla, y en ellas anudo recuerdos, momentos que vivimos juntas y relatos tuyos y míos, querida Mónica. La vida que es injusta y poderosa, nutritiva y violenta, insensible y prodigiosa, se hizo sentir con tu muerte, necesitada de tempranía. Fuiste fuerte, peleadora, rotunda en tus decires y haceres. Siempre luminosa.
Una amiga me decía, no sin razón, que hay órganos aristocráticos y otros que son proletarios. El estómago, el corazón, la vesícula pertenecen a la segunda categoría. El páncreas, a la primera. Y fue éste el inmisericordioso que no quiso ceder. Como diría el poeta: qué hachazo homicida, qué golpe helado, qué manotazo duro, Moni.
Tengo las llaves de tu casa del barrio de San Cristóbal, esa última morada que empezaste a habitar hace sólo nueve meses. Voy a ir a despedirme de tus cosas: tus libros, tu amado diccionario de latín, la Institutio de Quintiliano, tus apuntes, tus plantas, tus carteras, tus cinturones, tus innumerables relojes de distintos colores... Y voy a acariciar con avidez de vos esas cosas tuyas. Y el vapor de las palabras que pronuncie quedará estampado en ellas...
Quiero regresarte, Moni, porque tenemos que hablar de tantas cosas, compañera del alma, compañera.

Para Mónica D., mi queridísima amiga, fallecida el sábado 3 de mayo de 2008


http://youtube.com/watch?v=3RzfM31Rdzs&feature=related

miércoles 30 de abril de 2008

Lot y sus hijas, Lucas Van Leyden (1520)

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http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/8a/Leyden-Lot.png
(Gracias, R.R.)

sábado 19 de abril de 2008

gerry (2002) de gus van sant

http://youtube.com/watch?v=6tjOdcgMIYo

¿Sobre qué es el filme Gerry (2002) de Gus Van Sant? La pregunta persiste aunque no resulte difícil despejar la anécdota. ¿Será porque en un sentido canónico no la hay? ¿Será porque no hay muchas peripecias? Dos jóvenes (Matt Damon y Casey Affleck) llegan en un auto viejo a un paisaje agreste, inhóspito, pedregoso, en busca de algo (the thing) y se disponen a caminar y caminar hasta que se pierden. No llevan nada: ni agua, ni mochilas, ni linternas, ni herramientas. Nada, excepto unos pocos cigarrillos. No se sabe de dónde vienen, cuál es la relación que los vincula, qué es ese algo que intentan encontrar. Se sabe, sí, que ambos se llaman Gerry. Van a pasar algunos días en ese escenario sin ningún tipo de cobijo, incluso, hacia el final (en más de un sentido), van a llegar a unas salinas donde el blanco que al principio, de madrugada, no refulge, se va a transformar en luz potente y enceguecedora. Es ahí, sobre esa blancura, en un momento dado del atravesar, donde entre ellos hay un abrazo ambiguo (¿se besan?) que cede inmediatamente paso a la muerte. Y luego el rescate: un auto que recoge a Gerry y lo devuelve no se sabe a dónde.
Extraviados. En ese perderse de ellos también nosotros nos vemos despojados de las claves de lectura propias del modo de representación institucional. Poética de la abstención, por un lado, y del desplazamiento, por el otro. Abstención por dejarlos solos a los personajes ya que no hay un entrometerse obsceno en lo que sienten/piensan/imaginan los Gerries para dar(nos) respuestas desde lo psicológico y producir(nos) un efecto sosegante. Desplazamiento puro por el andar en el espacio abierto, tan despiadado y desesperante como el encierro en un cubículo de un metro por un metro.
¿Cómo miramos?, parece interpelarnos el film: miramos sin prestar demasiada atención. De ahí la movilidad de las formas en las que sólo reparamos cuando se deshacen o mutan rápidamente; de ahí el contrapunto entre lo rígido de las rocas y las nubes flotantes e inestables, desvaneciéndose. Parquedad de las palabras, economía de los gestos; imagen-tiempo, imagen-duración que dan cuenta de un estado subjetivo instalado en la intemperie. De un modo u otro, la pregunta que pareciera surgir es ¿de qué hablamos cuando hablamos de naturaleza humana?
Filmada en el noroeste argentino (los primeros veinte minutos), en Utah y en el Valle de la Muerte y con acompañamiento del minimalismo de Arvo Pärt, Gerry junto a Elephant y Last Days construye una trilogía que no tiene parangón en la cinematografía norteamericana. El acta de defunción del cine está lejos de ser firmada. Y uno de los que lo certifican es Gus Van Sant.

Para Liliana-Meridiana

domingo 13 de abril de 2008

una oscura serpiente entre las rosas

"Me besó. La locomotora resoplaba como un animal herido. Y ella se dirigió a uno de los vagones. Recordé el brevísimo cuento de Hemingway: 'Se venden zapatos de niño sin estrenar'. (Nuestro único hijo había muerto al nacer y eso nos quebró.) El conductor pitó la partida. Miré, y, a lo lejos, el tren reptaba como una oscura serpiente entre las rosas...".

(de mi amigo Mentecato)

señales tempranas de fascismo... (lo leí en un poster)


(más que señales tempranas de fascismo la lista indica su decidida instalación)

Early warnings signs of fascism

Powerful and continuing nationalism
Disdain for human rights
Identification of enemies/scapegoats as a unifying cause
Supremacy of the military
Controlled mass media
Obsession with national security
Religion and government are intertwined
Corporate power is protected
Labor power is suppressed
Disdain for intellectuals and the arts
Obsession with crime and punishment
Rampant cronyism and corruption
Fraudulent elections
Rampant sexism

domingo 6 de abril de 2008

¿qué se ama cuando se ama?, pregunta mi amigo j.g.


Por encima de todo --por sobre todas las cosas-- el cuerpo del otro; amamos esa materialidad que nos habla en todas sus formas: con la palabra, el gesto, la piel, el sexo, la transpiración, la mirada, las manos, los silencios, las distancias, los regresos, las intensidades, las brusquedades, los ensimismamientos, los desboques...
e.f.

jueves 27 de marzo de 2008

notas sobre luis buñuel (III)

Desde el ojo seccionado de Un perro andaluz (1929) hasta la explosión en y de la imagen de Ese oscuro objeto del deseo (1977) el nombre de Buñuel (1900-1983) remite a una de las experiencias (audio)visuales más tajantes y corrosivas de la historia del cine. Lo que Jean-Luc Godard, otro de los realizadores destacados del siglo XX, señala respecto del nexo entre pintura moderna y cinematógrafo es aplicable a Buñuel: su imagen, su cine, es una “forma que piensa”, es decir, “formas que avanzan hacia la palabra”. Pero en el cineasta aragonés se transforma en una imagen que excede la fijeza del marco y se precipita desbordada contra la exterioridad del sujeto que audio-ve, contra la barrera invisible que lo quiere mantener, precisamente, en ese estado de invisibilidad. Ese rebasamiento y esa interpelación señalarían la pretensión de Buñuel de que el acto de ver/dar a ver --como sostiene Didi-Huberman en su Lo que vemos, lo que nos mira-- es siempre inquietar el ver (47) (1), tal y como explícita y tempranamente lo expone el corte lacerante del globo ocular de Un perro andaluz (1929), el primer filme de Buñuel. Esos ojos que alojan su mirada en la nuestra remiten a la maniobra que efectivamente contiene el ver como ademán del sujeto: una incisión, una hendidura, una operación siempre agitada, fundamentalmente inestable.

En Ese oscuro objeto del deseo (1977) Buñuel da un paso más allá respecto de Susana (1950). Por un lado, el congelamiento de la explosión final --en y de la imagen-- es una forma de su legado, ya que uno de los procedimientos del Modo de Representación Institucional consiste en congelar la imagen para interrumpir el proceso diegético y de este modo facilitar el corte con el “hechizo institucional”, ese poder hipnótico a través del cual, por el período estandard de aproximadamente dos horas, suspendemos nuestra incredulidad. Por el otro lado, Buñuel en este filme, al parodiar las relaciones de pareja vistas como relaciones de propiedad, relaciones reificadas y mercantiles, y, como tales, exponentes de las cristalizaciones mencionadas anteriormente (ver "notas sobre LB (ii)"), apuntaría a que un vínculo afectivo de ese tipo debería extinguirse tal y como esa misma explosión pareciera sugerir.

[1] Si bien Didi-Huberman analiza las condiciones estéticas y epistémicas de la experiencia visual en relación con trabajos escultóricos (y, en menor medida, plásticos), sus reflexiones --de índole filosófica-- pueden aplicarse muy productivamente a la imagen cinematográfica y, sobre todo, a la "imagen crítica" de Buñuel.

jueves 20 de marzo de 2008

sin lugar para viejos (o débiles)

No Country for Old Men (2007), el film de los hermanos Coen, ofrece la dificultad de no poder ser encasillado en una definición genérica cómoda. Su amplitud rebasa toda clasificación reductora. Mezcla de western, de película de terror, road movie, de acción, con toques de comedia. Esos grandes planos generales (propios del comienzo de todo western) constituyen una de las marcas del cine de los Coen: más espacio que volumen; siempre más espacio que volumen en sus filmes como un modo de hablar del territorio de USA pero no sólo como dimensión que prácticamente no tiene fronteras o límites (la geografía “entre” USA y México es la misma, por ejemplo), sino como un espacio fagocitante, que calcifica, que, en definitiva, destruye, mata. Hay alguien en el film que sostiene con vehemencia: “Este país es duro con todo el mundo”. Belicoso, guerrero, invasivo, inclemente. La violencia acecha durante el día y también desde lo tenebroso de la oscuridad. El enemigo es cualquiera, por eso, quizás, el nombre indescifrable del personaje de Bardem.
Ema
(por/a causa de L.B.)

martes 11 de marzo de 2008

notas sobre luis buñuel (II)

La búsqueda de Buñuel se orienta decididamente a la desestabilización de nuestra mirada de espectadores pero no sólo para sacudirnos en la comodidad muelle de ese mirar, sino también para exhibir lo que Guattari denomina los fascismos molecularizados que capt(ur)an nuestra energía libidinal, esas "micro-cristalizaciones fascistas que no cesan de proliferar bajo nuestros ojos", diseminándose en modalidades diferenciadas. Y de “fascismos” Buñuel algo sabía.
El director de El fantasma de la libertad da cuenta del hecho de que el fascismo es un fenómeno afianzado que va más allá de un período estrictamente definido, que no fue un error histórico o un mal pasajero, sino que hay cristalizaciones fascitizantes instaladas en las estructuras del Estado, en las institucionales, familiares, individuales. Este convencimiento lo lleva a poner en escena que el despotismo o las formas despóticas que caracterizan con frecuencia las relaciones conyugales, familiares, de pareja, etc., proceden del mismo tipo de agenciamiento
[1] libidinal que encontramos en el campo social (Guattari).
En el filme Susana (1950), cáustica y adorneanamente, Buñuel hace visible que la "celebración de la normalidad" y "el evangelio de la alegría del vivir" son siempre una máscara de opresión. Susana ingresa, como extraña, a un orden familiar que pondrá en jaque, un orden perverso pero cómodo, moldeado en el poder falocrático de la pareja, en las relaciones de sumisión filiales, en el poder del super-yo femenino, en el silenciamiento de las pulsiones. Después de desplegar numerosas tretas de supervivencia y descubierta su procedencia, Susana es reenviada al cautiverio del reformatorio, y con su expulsión ese orden familiar desenmascarado retorna al estadio anterior de pretendida felicidad conyugal, paternofilial y doméstica. Vuelve a deslizarse en la pátina celebratoria de vínculos distorsionados y alienados pero travestidos de normalidad. Es aquí, incluso, donde Buñuel acierta en mostrar un estado de cosas que se relaciona principalmente con el hecho de que con mucha frecuencia la mujer ‘lleva consigo su propio panopticon dondequiera que vaya, su autoimagen como función de su ser otorgada por otro” (Doane, Melencamp y Williams). De esta manera se monitorea a sí misma y reproduce la misma estructura que le asigna un tipo de identidad unificada, que la visualiza como significante fijo. En Susana es la figura de la madre, doña Carmen, sobre todo (aunque acompañada por otra mujer, la criada Felisa, de igual estirpe), la que, al ver sacudida la estructura familiar (el redil protector y conocido) a punto de desmoronarse y en virtud de resguardar el statu quo, desaloja a la “intrusa” Susana con violencia decisiva a fuerza de latigazos. Acto cargado de furia que ella lleva a cabo en el momento preciso en que el deseo experimentado por todos los ocupantes de la casa (marido, hijo, capataz, etc.) devela el funcionamiento (y la reproducción) de los fascismos molecularizados en esos roles jerárquicos e inamovibles, escandidos por gesticulaciones histéricas y modos patológicos de relación.
En la última escena, significativamente presidida por un crucifijo casi desbordante, doña Carmen regaña a su hijo al sentarse a la mesa: “Mi hijito, ¿otra vez sentándote a la mesa antes que tu padre?”. Por su mediación todo vuelve a “su lugar”. Con este final queda de manifiesto que al desbarajustar el orden familiar y poner sus mecanismos en evidencia, no es Susana la perversa (juicio que, sin excepciones, expiden sobre ella todos los habitantes de la casa al demonizarla y expulsarla), sino doña Carmen misma que efectiviza el retorno a un estado de cosas donde prima un modo de producción de subjetividad que ella se encarga de reproducir. Interiorizado el mandato, ella lo cumple disciplinada y eficazmente: ser maternal y nutricio que mantiene unido, desde su interior, al hogar-dulce-hogar, protegiéndolo del mal externo.
E.F.

[1] Utilizo este término tal y como lo define Guattari pero a través de la forma --sintética y precisa-- expuesta por Gregorio Kaminsky a propósito de la compilación y prólogo a su cargo de Cartografrías del deseo del pensador francés: "Noción más amplia que la de estructura, sistema, forma, proceso, etc. Un agenciamiento comporta componentes heterogéneos sea del orden biológico, social, maquínico, gnoseológico, imaginario, etc. En la teoría esquizoanalítica del insconciente el agencement es concebido para hacer frente al 'complejo' freudiano".

lunes 3 de marzo de 2008

notas sobre luis buñuel


En contra de lo estético como mero ornamento y para establecer un contrato activo de lectura audio-visual, Buñuel recurrió muchas veces a planos, otras veces a secuencias, algunas otras a relatos enteros, o a un uso audaz del sonido como forma de contrariar la vana necesidad de simplemente duplicar la diégesis. Pero, asimismo, en su filmografía hay, proferidos por los personajes, parlamentos concisos, aparentemente accidentales, o una sola línea escueta y sentenciosa que funcionan al modo de una figura radial o una irradiación prismática que arroja luz sobre uno de sus blancos más obsesivos: el arsenal de rituales, fuentes de producción simbólica y aparato doctrinario del cristianismo. En Abismos de pasión (1954), Eduardo al saber que su esposa Catalina aún continúa aferrada emocionalmente a Alejandro que ahora ha vuelto a la hacienda tras muchos años de ausencia, la condena sin más aseverándole: “Me engañaste con el pensamiento” [énfasis mío]. En Viridiana (1961) vuelve a arremeter con la misma noción en el momento en que Don Jaime desiste de su deseo de forzar a la novicia dormida gracias al efecto de un potente somnífero que él mismo le ha suministrado en el café. Cuando ésta despierta, él le confiesa lo sucedido y, si bien, al principio, le miente alegando haber consumado la relación sexual, luego admitirá su fatal deseo con similares palabras a las de Eduardo: “Sólo te ofendí con el pensamiento” [énfasis mío]. La repetición de la línea resulta significativa. No el acto, sino la potencia; no el hecho, sino la intención o, más bien, el pecado de la intención. Decididamente lo que Buñuel pone en escena es la equiparación más perversa entre pensamiento y acción, entre pensar subjetivo y realidad objetiva producida por el cristianismo. Una equiparación que impele a la penetración de la legalidad externa internalizándola de manera profunda (cf. Rozitchner) y que lleva al sujeto (al sentirse culpable) a refrenar sus deseos más intensos y espontáneos surgidos de su ser deseante, a anular su misma condición humana sin poder experimentarla y “orientarla socialmente” (cf. LR). La afirmación religiosa con su maquillaje de espiritualidad aterroriza lo carnal pulsional, es decir, vulnera la vida misma, la materialidad de la piel, de la carne.
Uno de los empeños más firmes de Buñuel consiste en intervenir contra las máquinas del poder dominante oponiéndoles, a fuerza de una gran imaginación, su propia máquina estético-política. Y es precisamente política porque parte de entender la práctica cinematográfica como un acto de interpretación crítico de las formas y lenguajes que conocemos (cf. Haynes), como una ruptura con las formulaciones estandarizadas nunca asépticas pero sí amables y tranquilizadoras para con el espectador. Si en una zona de la lógica económica que rige el cine, el público compra emociones, sensaciones, experiencias (algo ideal, como sostiene Burch), Buñuel apunta a un desacomodamiento de esas amables formas al suscitar de parte del espectador una atención jamás en reposo, siempre nomádica, ya sea a través de imágenes contrarias al proceso de enmascaramiento del poder, ya sea a través de la exhibición del carácter de artefacto del cine y de su estatuto de construcción retórica, o ya sea por medio del ejercicio antitiránico de propiciar que ese espectador, atemperado por el Modo de Representación Institucional, busque sus propias respuestas, corra el velo de los secretos escondidos en la caja que Belle de Jour abre afanosa, o en la bolsa que, displicentes, cargan el transeúnte anónimo y luego Mateo en Ese oscuro objeto del deseo.
E.F.

domingo 24 de febrero de 2008

notas sobre la ciénaga de lucrecia martel



Se podría afirmar que en La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel la apuesta radica en bucear en los surcos memoriosos del cuerpo, aquellos que nos acercan a lo real, los que muestran el ingreso de la violencia en la normalidad; una apuesta que radica, por lo tanto, en instalar (hacer aparecer) el cuerpo en el centro mismo de la imagen cinematográfica, expuesto (ex-presado) como “aquello en lo cual el pensamiento se sumerge o debe sumergirse para alcanzar lo impensado, es decir, la vida” (cf. Deleuze). El reto reside en abrir el horizonte del preguntar(se), del dejar repiqueteando una serie de interrogantes respecto de un estado de lo social para poder pensar (en) el presente. Observar, entonces, lo corporal no tanto como vía de acceso a la experiencia, sino en lo que el cuerpo cifra precisamente del presente. Un film que no se propone interpretar sino sustraer el juicio respecto de su historia; un filme que se propone mostrar.
Los cuerpos siempre corren peligro: cuerpos acechados, amenazados, heridos o en trance de morir. De hecho, La ciénaga se inicia con la caída de Mecha y al caerse los trozos de vidrio de las copas le producen cortes en el pecho; Luciano, uno de los hijos de Tali, tiene una herida profunda en una de las piernas; al hijo mayor de Mecha lo golpean con furia por un malentendido durante un baile de carnaval; el hermano de éste perdió un ojo cazando; todos los chicos y chicas del filme en un momento dado tratan aparentemente de matar peces a fuerza de machetazos pero, al mismo tiempo, pareciera que una mutilación es inminente entre ellos; otro de los hijos de Tali cuando está en el cerro tiene en su mira a Momi, su prima, como blanco posible de la escopeta que lleva, y así de seguido. La Historia se lee en los tatuajes del cuerpo porque este con sus inscripciones siempre está en presente y de él nos habla permanentemente. Pero también, en definitiva, lo que la muerte del personaje de Luciano expone hacia el final, es que la memoria del cuerpo siempre termina desplegándose de un modo u otro porque es él el lugar en donde están depositadas, como en hendiduras inmisericordiosas, todas las intervenciones políticas, sociales, normativas.
El cuerpo contiene el antes y el después, una suerte de desconcierto, todo lo cual conforma las actitudes del cuerpo. Sin embargo aquí hay algo que es desgano, descontento, en un camino hacia la repetición y la banalidad perennes. La inmensa fatiga del cuerpo, algunos gestos inútiles reiterados en actitudes siempre impedidas y recomenzadas, gestos fallidos. Además de cuerpos violentados, fatigados, sin fuerzas, también hay en el filme roces de cuerpos, hay erotismo familiar. “La ciénaga es un film sobre camas” (cf. Oubiña), cuerpos que se echan en ellas la mayor parte del tiempo o que necesitan reposar para re-pararse. Al dar cuenta de este desgano la acción deja de ser el dispositivo privilegiado por el cual se desarrolla la historia y deja de ser su hilo conductor. Se exacerban los espacios vacíos; los personajes deambulan arrastrados por cierta indiferencia. No hay momentos de distensión. La ciénaga se construye sobre las actitudes corporales presentadas como rostros que llegan hasta la mueca, que expresan la espera, el cansancio, la depresión, hasta el gesto reiterado del sinsentido. Cine de actitudes y posturas que son destacadas cinematográficamente mediante un espacio cuyas dimensiones o límites no están claros: en verdad no están claras en el film las dimensiones de la finca de Mecha, dónde están sus límites, cuál es la distancia entre la ciudad y la finca (cf. Oubiña), como si no hubiese caminos, como si todo el tiempo faltaran pistas. La contigüidad espacial pareciera invadirse, como si un espacio violentara al otro: el cerro y el despliegue de armas de caza, los chicos jugando con los machetes en el dique, los tiros de la escopeta que se escuchan como si salieran de la casa, etc.
Este presente que vivimos está instalado en un vacío jurídico donde la ley es su propia suspensión. Esta podría ser la razón por la cual la precariedad aparece en La ciénaga no sólo como un reconocimiento de la precariedad de uno mismo, sino el de la extrema fragilidad de la existencia corporal del Otro. Como sujetos que audio-vemos nos percatamos de tal precariedad al ver cuerpos heridos y maltrechos a lo largo de todo el filme, al ver cuerpos sobrevivientes de algo que los ha devastado. Martel parece enfatizar en la relacionalidad de la vida humana al exponer ese grado de precariedad al que se ha llegado. No es que trate de hacernos entender que existe la fatalidad así sin más (un no way out intolerable), más bien su film intenta mostrar que las relaciones humanas fueron arrastradas a un cenagal o, lo que es lo mismo, fueron arrastradas hacia él por la desestructuración de los tejidos de relaciones sociales y políticos integradores.
e.f. (¡lmm!)

domingo 17 de febrero de 2008

(tres) notas sobre el cine de lisandro alonso

En la medida en que todo arte es meditación sobre su propio medio, Alonso es un cineasta que interroga la luz, las sombras, los relieves, las formas. Su cine es una puesta en videncia del espesor de las imágenes. En definitiva, las imágenes con las que trabaja son hápticas (Marks 2000), en el sentido de que enfatiza la naturaleza inmanente y corporal de la experiencia del arte, en que exhibe una economía de la mirada alternativa que privilegia la presencia material de la imagen. Es un cine háptico porque se nos aparece como un objeto con el cual interactuamos más que una ilusión en la que ingresamos como en un viaje inmóvil (cf. Marks).

La libertad (2001) podría leerse como los efectos de la estructura de depredación sistemática o los deshechos del botín que quedan después de la libertad de mercado, y cómo la noción político-financiero-empresarial que hace de la entrega de los recursos no renovables una máquina generadora de trabajo no es más que una gran falacia. Alonso narra “la historia de los privados de la privatización” (cf. Gundermann).

En sus films prácticamente no se habla porque hay desconfianza en la palabra ya que no es más que otra forma de transacción, lugar de los mandatos, los preceptos, las instrucciones. Misael (La libertad) y Argentino (Los muertos, 2004) hablan muy poco, quizá porque en el cine de Alonso hablan las imágenes, las miradas y el tiempo, la tierra, los troncos, el follaje, el agua, el viento, como un efecto democratizador donde se encuentran, donde están todos los elementos, vivos o muertos, humanos o no, sólidos y líquidos que habitan el plano cinematográfico.
Ema

lunes 4 de febrero de 2008

occidente

Occidente, hundido en sus fantasías de omnipotencia al modo de Fausto, no ha conseguido hasta ahora aprender la lección clásica de la tragedia. No puede reconocer que la única cura para el terror es la justicia, y el terror surge cuando la legitimidad se desmorona. Por el momento, parece no poder discernir una imagen de su propio rostro monstruoso, en la furia encolerizada que está a sus puertas, y ve como esa furia es, entre otras cosas, sus propias acciones en forma ajena. Por el momento, Occidente sólo es capaz de sentir terror pero no piedad.
Terry Eagleton

sábado 2 de febrero de 2008

humor bíblico (judas, desobediencia)

(chiste viejo pero muy bueno)

Jesucristo va caminando por el desierto con sus doce apóstoles y en un momento dado les ordena:
--¡Tomad una piedra y marchad con ella a cuestas!
Todos toman una piedra bien grande, salvo Judas que toma una bien pequeña. Al poco tiempo le dicen:
--Maestro, ¡tenemos sed! Entonces Jesucristo exclama:
--¡Que las piedras se conviertan en agua! Todos beben hasta hartarse, menos Judas, a quien apenas le alcanza para un sorbito. Jesucristo vuelve a ordenar: --¡Tomad otra piedra para volver a caminar! Todos toman su piedra, pero Judas, esta vez toma un peñasco de una tonelada. Trescientos kilómetros después ven a un campesino que no obtiene cultivo de su tierra por falta de abono, entonces Jesucristo exclama:

--¡Que las piedras se conviertan en abono!
Judas, casi tapado de mierda, extiende sus brazos y clama al cielo:
--¿¿¿¡¡¡Es o no es para traicionarlo!!!???

lunes 28 de enero de 2008

tinta escolar

Hasta hace unos pocos días desconocía el dato sobre Pelikan que doy a continuación. Traduzco de Primo Levi: A Life (2002) de Ian Thomson, periodista inglés que fue el último en entrevistar a Levi y a quien le llevó diez años escribir esta voluminosa biografía.

“Auschwitz III era propiedad del coloso químico I.G.Farben que era --incluso para los estándares modernos-- una organización excepcionalmente recursiva: desde sus 334 fábricas instaladas en la Europa ocupada manaban las materias primas estratégicas para la maquinaria bélica alemana. El pacto mefistofélico de I.G.Farben con Hitler produjo una alianza militar-industrial hasta entonces nunca vista que implicó esclavitud masiva, saqueo de los países ocupados y asesinatos a gran escala. Entre las compañías operativas de Auschwitz III figuraban la BASF, Siemens, Bayer, Agfa, Hoechst, AEG y Pelikan (que proveyó de tinta para tatuar los números de los prisioneros)”.

domingo 27 de enero de 2008

ética saereana

Debemos entender por pragmatismo una especie de concepción económica de la prosa, fundada en la noción de cantidad y calidad de sentido que un texto debe suministrar, del mismo modo que la rapidez con que lo suministra. Más económica --es decir más rentable-- es una prosa cuando mayor es la cantidad de sentido que suministra, mayor la calidad de su sentido en lo que atañe a su claridad, y mayor la rapidez con que ese sentido es aprehendido por el lector. La perfección de esta fórmula la alcanzan la jerga periodística y todas las normas de corrección de estilo que imperan en los lugares por donde transita lo escrito, donde se produce y se consume masivamente prosa; editoriales, agencias de información, ministerios, etc. Como para cualquier otra mercancía, la prueba de la calidad del sentido está dada por la funcionalidad, que es la forma más clara de la razón de ser de un objeto.
JJS, La narración-objeto, 1999

sábado 19 de enero de 2008

fischer

Fischer vivió peligrosamente hasta el fin. En ese sentido era leninista.
-¿Qué reflexión le merece entonces su muerte? ¿Qué puede decirnos al respecto?
-Que estaba loco, pero quería, como todos nosotros, salir del barro en busca de la felicidad y con la conciencia y los pies limpios. Y que, como todos nosotros, no lo consiguió.
Guillermo Piro

viernes 18 de enero de 2008

grumos


Es la tierra, y el aire, y el fuego, y el agua. Y las viejas baterías, y las viejas cubiertas, y los tambores de aceite, también. Enceguecen. Ese animal que me contempla, parsimonioso, desde el fondo, ahora que salgo a la galería, recién bañado, recién afeitado, con el vaso de vino blanco en la mano, hacia Elisa, que me sonríe de un modo vacuo, desde la perezosa, mientras toma, es sin duda un poco más real que yo, un poco más denso --y sin duda lo sabe. Hay una calma inmensa: desde la playa, en la luz azul, plagada de mosquitos y de un estridor de cigarras, ya no llega, o casi, a esta hora, ninguna voz: los pocos ruidos, los gritos apagados, se demoran en el anochecer lento y sin viento, atenuados por un silencio que es más fuerte que todas las voces y que todos los ruidos. Enceguecen, porque no ocultan nada. La mirada rebota, vuelve a fijarse, y vuelve a rebotar, en el espacio de febrero, en el mes irreal, que advierte para poner, como una cifra del tiempo entero, en el tapete, la evidencia. No cosas, sino grumos, nudos fugaces que se deshacen, o van deshaciéndose a medida que se entrelazan y que se vuelven, de inmediato, en un abrir, por decir así, y cerrar de ojos, a entrelazar.
Nada nadie nunca, Juan José Saer, 1980.

martes 8 de enero de 2008

austeridad

"Se ve claro que la moda es un código severísimo; nadie escapa a su diktat. [...] En Roma asistí a recepciones de la Santa Sede y presencié cómo los cardenales, aparentemente encadenados a un "uniforme" atemporal, se detenían en la escalera para decirse: '¡qué elegante vienes hoy!', refiriéndose a sus zapatos. No pasemos por alto que una de las primeras medidas de Ratzinger fue cambiar el sastre papal y poner fin al estilo Wojtyla; entre sus innovaciones figuran las de haber alargado su estola veinte centímetros, usar gemelos de oro y calzar zapatos de Prada de 500 euros".
( "La moda, metrónomo de la cultura", entrevista a Jorge Lozano, por Pablo Pérez. PdeV, 89, dic. 2007).

Sophie Scholl (Die weisse Rose)

Sophie Scholl (Die weisse Rose)
no tuvo miedo, atravesó el terror